Anatomía de una vocación: Rosa Álamo y el arte de reconectar con nuestro destino
1. Sabemos que empezaste la carrera de Historia del arte, pero algo te llevó a cambiar de giro y entrar en Bellas artes, ¿Recuerdas que fue lo que te hizo recalcular la ruta?
Sí, lo recuerdo perfectamente. Historia del arte no era mi primera opción al terminar el bachillerato, era la segunda. Me gustaba mucho también la enseñanza y me planteé hacer magisterio, pero mi primera opción en ese justo momento en el que terminé el instituto era haber hecho Bellas artes. Lo que pasó es que nada suele suceder como lo planeas y aunque llevaba un año preparándome el examen de ingreso para la facultad de Bellas artes, suspendí. Eso me hizo tener que revisar mi lista de prioridades y decir: bueno, vamos a ver igual esto ha pasado por algo, así que lo medité y me decidí por Historia del arte.
Lo cierto es que empecé la carrera entusiasmada, pero con el miedo de saber si había acertado. El dibujo y la pintura desde siempre habían estado en mi vida y de creer que podía ser mi destino final, en unos meses tuve que darle la vuelta e irme al otro lado, a analizar el arte y a los artistas en vez de a crear. En seguida me di cuenta de que me había equivocado, que el asiento en el que me sentaba todos los días me “quemaba por dentro” y decidí dejar la universidad, ponerme a trabajar en una pizzería, prepararme de nuevo el examen de ingreso y volver a presentarme.
Por infinitos motivos aquel no fue un año perdido, entendí lo que era empezar a ganar dinero, leí muchísimo, y creo que aprendí mucho sobre mí.
A la segunda, aprobé y pude estudiar en la Facultad de Bellas Artes.
Con el tiempo, la Historia del Arte, la literatura y el arte, se han convertido en tres cosas esenciales en mi vida, así que todo ha quedado conectado a través de mi trabajo como autora de libros, como ilustradora y como artista. O al menos, eso es lo que me gusta pensar.
2. En BH queremos muchísimo a las mascotas, y nos encanta tu serie de ilustraciones inspirada en tu libro "Artistas y animales. Historias de amistad entre creadores y fieras". ¿Cómo nació la investigación para este proyecto y qué te llevó a querer plasmar esa relación tan particular en una serie de obra gráfica?
Todo comenzó hace algunos años, cuando durante un verano me entraron muchas ganas de hacer algunas ilustraciones sobre artistas que habían establecido un vínculo muy especial con el mundo animal. Pinté a Leonora Carrington con uno de los gatos siameses que le acompañaron en sus últimos años de vida, a continuación, decidí también hacer lo propio con Edward Gorey delante de la que fue su casa, rodeado de algunos de sus gatos, y lo mismo con el gran Louis Wain acompañado de su maravilloso gato Peter. Ahí me di cuenta de que tenía un tema interesante, y empecé a pensar en más artistas: ilustradores, pintores, fotógrafos, que habían establecido a lo largo de sus vidas vínculos importantes con los animales con los que convivieron.
Se me cruzaron otros proyectos y mis horas como docente me impidieron pensar mucho más en esto así que lo dejé un tiempo hasta que decidí meter las ilustraciones que había hecho en mi porfolio y explicar un poquito el proyecto. La suerte fue que a la editorial Avenauta le gustó mi porfolio y le gustó mi idea, así que comenzamos a trabajar juntos y en 2024 vio la luz mi libro ilustrado "Artistas y animales. Historias de amistad entre creadores y fieras".
Los originales de este libro están hechos con óleo así que decidimos que había que hacer una exposición para presentar el libro. La hicimos en la galería Creatitis Art Lab (Madrid) contando con la colaboración de la Librería Panta Rhei. A parte de vender los originales en la galería, también hice tiradas seriadas, limitadas a 50 unidades, de algunos de los artistas, que se pueden encontrar en puntos de venta muy especiales como vuestra tienda Blom Hunter, Vaidhé (Vigo), Creatitis (Madrid) o Arteuparte (San Sebastián).
3. Tu trayectoria es impresionante. De todos los proyectos, libros o exposiciones que has realizado hasta la fecha, ¿cuál ha sido el que más te ha emocionado desarrollar y por qué motivos?
La verdad es que esa es una pregunta muy compleja, supongo que todos los proyectos en los que me meto son muy especiales, creo que soy incapaz de elegir uno solo.
Creo que en los últimos años me he dado cuenta lo feliz que me hace crear libros. Nunca me imaginé haciendo otra cosa que no fuese pintar sobre un lienzo o un papel. Creí que solo necesitaba eso, hasta que me di cuenta de que ese espacio no era suficiente, que mi obra era muy narrativa y necesitaba otro formato y debía formarme de nuevo y cambiar de registro. Aquello fue complicado, ya que yo sentía que más o menos estaba empezando a encontrar mi lenguaje como artista, pero decidí formarme en ilustración editorial y ver si aquello podía ser para mí. A mi alrededor creo que eso desconcertó a mucha gente, pero mi chico y algunas personas muy cercanas a mí me ayudaron a dar el paso. En seguida me di cuenta de que me resultaba apasionante, así que hice todos los cursos que pude: ilustración editorial, ilustración, portadas, edición, álbum ilustrado, libro informativo… y desde hace algunos años asisto también a cursos de escritura.
Ahora mismo justo estoy terminando mi primera novela gráfica, es el proyecto al que le he dedicado más tiempo desde que empecé en este sector, y es un libro muy especial para mi por muchos motivos. Es sin duda mi proyecto más personal, y también es especial para mí porque trata la adolescencia, pero no la adolescencia actual, sino la que yo conocí, que es la de finales de los años noventa, cuando todavía los móviles no gobernaban nuestra vida y las redes sociales no eran nuestra mayor droga.
He compaginado este libro con “Esto está en un Museo!: Obras de arte asombrosas y dónde encontrarlas”, que ha sido un auténtico placer hacer y con el que he disfrutado como una niña, documentándome, escribiendo e ilustrando, y llevo unos meses documentándome y escribiendo para otros proyectos que tengo en el cajón para este verano, así que imposible decirte que me emociona más, porque todo lo que he ido haciendo me produce muchísima felicidad.
4. Tu día a día profesional es muy polifacético, ya que combinas la creación en el taller con la docencia. ¿Cómo consigues equilibrar el tiempo y la energía que exige la enseñanza con la concentración que requiere tu propia producción artística?
Con mucha disciplina. Y es algo que tuve que empezar a cultivar desde muy pequeña porque si no me organizaba bien, tenía una capacidad muy grande para distraerme o escaparme de casa para irme a la calle a jugar, con lo cual desde muy joven me han enseñado a hacerme horarios, listas de tareas y he aprendido a ser muy organizada por mi propia salud mental.
Llevo diecisiete años dando clase diariamente en el mismo centro de formación, pero entre clase y clase si no tengo que preparar material para mis cursos estoy documentándome para mi próximo proyecto, escribiendo o dibujando. Los miércoles desde hace años es mi día de trabajar en ilustración editorial desde casa y ya tengo también alguna tarde en la que, a parte de asistir a mis clases online de escritura, me dedico a ilustrar o a la logística que hay detrás de todo esto, que es mucha y es lo que la gente no ve (facturación, contacto con las tiendas con las que trabajo, preparar pedidos, contestar mails…).
5. ¿Has tenido algún bloqueo creativo? ¿Tienes algún método para afrontarlo o cosas y actividades que despierten tu creatividad al máximo?
Como todo el mundo he tenido, más que un bloqueo, alguna crisis… Recuerdo alguna muy fuerte en la facultad. Me recuerdo pensando: No valgo para esto, soy muy torpe. Hubo un profesor que me llego a decir: Eres torpe, ¡pero tienes ganas! Mi timidez tampoco ayudó nunca con esa torpeza que sentía y proyectaba hacía fuera. Las crisis en la facultad las supere pintando, con ganas, porque efectivamente, ganas tenía muchas, las mismas que sigo teniendo. Y la torpeza es algo muy relativo, la técnica se aprende y no es ni mucho menos lo más importante, son herramientas que vas adquiriendo si te las enseñan bien. Lo realmente importante es saber que quieres decir y cómo lo quieres decir.
Cuando tengo algún día malo, dejo reposar, hago otra cosa y lo retomo uno o dos días después. No falla, se ve con otros ojos. Ahí para mí es maravilloso trabajar con editores. Adoro trabajar en equipo, que no sean solo mis ojos, sino que sean varios ojos y además ojos tan expertos los que vean el trabajo y valoren que podría hacerlo mejorar, eso es una grandísima suerte.
6. La música suele ser el hilo invisible de los procesos creativos. Si ahora mismo pulsáramos el play de tu playlist de trabajo en el taller, ¿con qué nos sorprenderías?
Tengo rachas de escuchar mucha música y rachas que necesito silencio. Si estoy documentándome no puedo escuchar nada, si estoy escribiendo tampoco, solo puedo escuchar cuando estoy en la última fase de creación de los libros, pintando o ilustrando. Puede sonar mucha música de la Motown, porque me gusta muchísimo, sobre todo los Temtations, The Supremes o Martha Reeves & The Vandellas. También suena muchísimo últimamente el músico de los años 70 Rodriguez o Father John Misty, Fleet Foxes, Eddie Vedder… Y estoy enganchada a los podcast de literatura, así que voy alternando la música y el silencio, con los podcast “Literatura portátil”, “Grandes infelices” y “La hora Dickison” (que es el podcast de mi profe de escritura Anais Baranda Barrios).
7. Eres de las que al final del día enciende el televisor para intentar desconectar un poco ¿Alguna serie o película que te gustaría recomendar?
Pues hay una serie que vi con mi chico en la pandemia y que nos hemos dado el gusto de volver a ver de nuevo recientemente y me encantaría recomendárosla. Se trata de “Halt and Catch Fire” (2014- 2017).
8. Nos encanta saber qué inspira a nuestros artistas. ¿Nos confiesas al menos tres de tus referentes?
Son muchísimos, pero vale, lo voy a reducir a tres.
El primero lo tengo muy claro porque además acaba de fallecer a los 88 años y me fascinaba en todas sus facetas: como dibujante, como pintor, como collagista… Fue pionero en muchas cosas, como por ejemplo el trabajo digital. Era un artista total. Me hubiera encantado conocerle y le he retratado muchas veces. También es uno de los artistas de mi libro “Animales y artistas”, se trata del genial David Hockney.
La segunda podría ser Frida Khalo. Creo que se la ha maltratado mucho, sobre todo porque su figura ha servido para todo tipo de productos de merchandaising y se ha perdido por el camino el peso y la importancia que su pintura tuvo en México, en Eeuu y después en el resto del mundo. Leo mucho sobre ella. Ahora mismo en mi mesa hay una pila de libros, biografías y documentos sobre ella, y quien sabe dónde me pueden llevar eso.
Y ahora te voy a decir una ilustradora que se llama Alejandra Acosta, que es Chilena y de la que me encanta su manera camaleónica de adaptarse a los textos con los que trabaja. Para mí es el Richard Hamilton de la ilustración, porque el cambiaba su lenguaje con cada proyecto y eso es lo que me encanta de Alejandra, su versatilidad y creatividad. A mí me interesan muchas técnicas diferentes y me encanta cuando me encuentro con artistas que trabajan el collage, el digital, las técnicas mixtas… lo que quieran con esa maestría y en perfecta sintonía con el texto con el que trabajan.
9. En Bloom Hunter recibimos a muchos artistas que están empezando. ¿Qué consejo les darías o qué te habría gustado saber al inicio de tu carrera?
Son dos:
Nunca des nada por hecho.
Trabaja, trabaja, trabaja. Pero no te olvides de vivir: el arte se alimenta de la vida.
10. Lucía Antru nos dejó una pregunta para ti: ¿Qué es lo más difícil de sostener cuando conviertes tu pasión en tu trabajo?
Quizá que antes tenías tiempo para crear libremente, sin fechas de entrega, y ahora ya no, pero eso solo significa que ha funcionado. Creo que he pasado tanto tiempo haciendo jornadas maratonianas de pintura, que siempre lo he visto como un trabajo que me apasionaba, por lo que nunca lo he visto difícil de sostener. Crear ha sido siempre mi única manera de poder estar aquí, no hay otra posibilidad. En mi caso también hay que tener en cuenta que equilibro mucho con mi trabajo como docente, así que mi cabeza se reparte, para bien o para mal.
Con el tiempo, la Historia del Arte, la literatura y el arte se han convertido en tres cosas esenciales en mi vida, así que todo ha quedado conectado a través de mi trabajo.
— Rosa Álamo