Cuando la arquitectura se convierte en memoria

Una charla con ArchiMappa sobre el arte de ilustrar los espacios que habitamos.

1. ¿Estudiaste Arquitectura y llevas dibujando desde siempre. ¿En qué momento sentiste que tenías que fusionar ambas disciplinas y dar vida a ArchiMappa?

La idea de fusionar arquitectura e ilustración nació por si sola, no paraba de ilustrar en la carrera de manera natural. El punto de inflexión llegó cuando empecé a fijarme en las postales de las ciudades y ver si funcionaban o no como una forma de representación realista del lugar ya que muchas se esfuerzan en que sea una foto estática y no tienen en cuenta qué es lo que realmente hace que un lugar sea bello, ahí fue donde empecé a entender que la arquitectura, el espacio y la gente van siempre de la mano para crear esa imagen de la postal.

2. Si pudieras viajar en el tiempo y darle un solo consejo al Alejandro que estaba empezando la carrera, ¿qué le dirías?

Dibuja, dibuja y dibuja. No tengas miedo de expresarte mediante la ilustración, da lo mismo que sea un boceto, un garabato en una servilleta o una ilustración compleja en tu iPad, pero dibuja sin miedo. Las bases lo son todo y la mayoría del conocimiento se recoge, además de estudiando, mediante la práctica, sólo con ella encontrarás tu estilo.

3. Como arquitecto, seguro que miras las ciudades con otros ojos. ¿Cómo trasladas esa forma de entender los espacios a tus ilustraciones?

Empecé a entender mejor los espacios, la convivencia de los diferentes elementos que lo habitan (personas, cultura, fachadas, elementos arquitectónicos…) y cómo se relacionan entre sí. Para mí es importante lo que llamé como Los Lugares Invisibles, que son todos aquellos espacios que forman parte de las memorias colectivas de un lugar (la plaza de tu niñez, el cine donde viste tu primera película, la esquina del mercado donde tu abuela se paraba siempre a hablar con una amiga…). Estos lugares son los que realmente hacen que un espacio sea el espacio de la gente, ya que está ligado a una serie de microhábitats que en su conjunto conforman la idea que tenemos de nuestros espacios de habitar. De una forma u otra, trato de llevar toda esa complejidad del día a día a mis ilustraciones, uniendo arquitectura, lugar y relato.

4. Para crear tus piezas, ¿tienes alguna preferencia entre la ilustración digital y la analógica? Cuéntanos un poco sobre tu proceso.

Trabajo tanto en formato digital como en formato analógico, incluyendo la fotografía como parte del proceso. Cuando salgo a la calle con una ilustración en mente realizo muchas fotografías, no sólo de la fachada o espacio, sino también de los alrededores, la gente, qué hacen, por dónde se mueve, cómo interactúan, etc. Por otro lado, anoto en mi libreta varios diagramas de todo eso, desde algunas líneas sueltas de cómo se están moviendo las personas hasta algunos garabatos de los animales en algún sitio muy concreto.

Todo esto lo digitalizo más tarde en mi iPad, donde desarrollo una primera etapa de dibujo píxel, dando forma a la composición y elementos principales para más tarde pasar al formato vectorial. No todo proceso está exento de errores, y muchas veces me toca retroceder por no ver del todo claros ciertos elementos que no me acaban de encajar en la imagen. En este punto de ensayo y error es donde me permito volver al principio, tanto en redibujar toda la ilustración como en revisitar el lugar para tomar más notas o nuevas fotografías.

5. Sabemos que la terreta es una gran fuente de inspiración en tu trabajo, ¿pero tienes algún otro lugar que te mueras por ilustrar? ¿Algún viaje que te haya hecho decir "tengo que hacer una serie sobre esto"?

Hay una ilustración que tengo pendiente desde hace años, desde que fui a Carcassone. Para llegar al castillo tienes que cruzar por un puente que conecta las dos laderas del río, tengo notas y fotografías guardadas de ese viaje como para poder hacer más de una ilustración. Se trata de un lugar espacial no sólo por el lugar en sí, sino también por el propio viaje, que recuerdo con muchísimo cariño.

6. La música suele ser el hilo invisible de los procesos creativos. Si ahora mismo pulsáramos el play de tu playlist, ¿con qué nos sorprenderías?

Cualquier canción de Of Monster and Men, el disco Folding Leaves de Message to Bears, Blink-182 (sobre todo la etapa clásica), Low Roar o Joji.

7. Eres de los que al final del día enciende la tele para intentar desconectar un poco ¿Alguna serie o película que te gustaría recomendar?

Cualquier serie de Vince Gilligan, desde la famosa Breaking Bad, a mi favorita que es Better Call Saul o la más reciente de Pluribus, son series que se toman su tiempo para hacerse pero que merecen la pena. No sólo por la historia, también por la narrativa de la imagen, sus planos y esa forma tan particular que tiene de contar cosas sin narrarlas de forma directa.

8. Nos encanta saber qué inspira a nuestros artistas. ¿Nos confiesas al menos tres de tus referentes?

Rie Shimada, Katsuhiro Otomo, Joaquin Sorolla, Virginia Lorente y el Chico Llama son algunos de mis referentes. De ellos me fijo en tema de la composición de la imagen, la luz y en cómo dan vida a sus espacios, aportando naturalidad.

9. En Bloom Hunter recibimos a muchos artistas que están empezando. ¿Qué consejo les darías o qué te habría gustado saber al inicio de tu carrera?

A veces nos obsesionamos con los números, sobre todo tendemos a pensar que las métricas de las redes sociales son indicativo de calidad cuando no es verdad. Haz lo que más disfrutes, cuando una obra está hecha con cariño y te lo pasas bien se nota en el resultado final.

10. Elena Gómez nos dejó una pregunta para ti: En estos tiempos de la Inteligencia Artificial, ¿cómo está influyendo en tu trabajo creativo y cómo crees que puede llegar a hacerlo en un futuro?

La inteligencia artificial es una herramienta muy poderosa que puede servirnos de ayuda sobre todo a la hora de inspirarnos, pero siempre tomándola con cautela. Ahora mismo no la utilizo en mis procesos creativos ya que me gusta disfrutar la “pincelada”, utilizando un método más tradicional dentro de la ilustración. Sin embargo, creo que puede ser una buena aliada en los momentos iniciales de composición e iluminación, collage, etc.

Faro de l'Albir
desde 18,00 €

Faro de l'Albir bajo la mirada de @archimappa

Disponible en varios tamaños:

  • A4 (21x29,7 cm)

  • A3 (29,7x42 cm)

Fuente de los Luceros
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La fuente de los Luceros bajo la mirada de @archimappa

Disponible en varios tamaños:

  • A4 (21x29,7 cm)

  • A3 (29,7x42 cm)

Explanada de España
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La icónica Explanada de Alicante bajo la mirada de @archimappa

Disponible en varios tamaños:

  • A4 (21x29,7 cm)

  • A3 (29,7x42 cm)